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Una costumbre ancestral que se convirtió en un buen negocio

{ Posted on Jul 11 2009 by Alí Antonio Manrique }

gusanosdemagueyUna de las cosas que quería hacer en México era conocer y probar su extensa cocina, la misma que al igual que la de Perú, está catalogada como patrimonio cultural.

Solo que para conocer la autentica comida del país o por lo menos de la ciudad, no se requiere ir a costosos restaurantes ni a lugares especializados, el mejor lugar para probar muchas de las cosas de su cocina es uno un tanto inesperado pero que es el todo el mundo allá, incluidos turistas usan: la calle.

Si, comer en la calle es una costumbre tan ancestral que se ha convertido en tremendo negocio. Los mexicanos aparte de tener un horario bastante inusual para mi, almuerzan entre 2 y 4 de la tarde, mientras llega esa hora, usted encontrará prácticamente restaurantes ambulantes, muy limpios y bien surtidos que se arman desde la mañana en sitios claves de la ciudad.

Estos ofrecen una gran variedad de antojos que van desde los famosos burritos, yo comí las burritas, mas abundantes y bastantes sabrosas, quesadillas, tacos de todos los tipos, gorditas, tortillas, chilaquiles, tlacoyos, sopes y otros nombres que francamente no recuerdo.

Acompañadas de guisados que varían entre el queso, la papa con chorizo, la flor de calabaza, el nopal (una especie de planta xerófita) y el huitlacoche, el chicharrón prensado, los sesos, el pollo en jitomate y la carne deshebrada (carnitas).

Uno en especial, con un nombre muy gracioso pero que era muy sabroso: la cochinita pibil, no si eran cochinitas o cochinitos lo cierto es que estaba bien tierna la carne, todo esto acompañado con una gama de salsas a base de de ají picante, chile como le dicen allá, que le dan el toque mexicano a todo lo que usted coma.

Esto sin incluir los alimentos de estación como el huitlacoche, un hongo que le sale al maíz o elote, los gusanos del maguey y los escamoles o huevas de hormigas (carísimas y no se venden en la calle) los que se preparan en cualquier cantidad de recetas y tipos.

La costumbre de comer en la calle se ha mantenido desde hace mucho tiempo atrás y por supuesto ese comercio ambulante de alimentos se ha enfrentado siempre al problema de la salubridad legislada y observada por las autoridades.

En 1902 se promulgó un decreto que reformaba algunos artículos del código sanitario vigente desde el siglo XIX, en donde se ordenaba que los comestibles y bebidas que se destinaran a la venta “fueran puros y en perfecto estado de conservación”, y que los establecimientos comerciales de alimentos estuvieran “limpios y aseados”.

Hoy además de permitir que tanto los locales como los foráneos sigan disfrutando de este tipo de comida, familias enteras se sostienen con este negocio y según lo que vi son puestos bastantes productivos que en algunos casos pueden dejar a sus dueños hasta unos quinientos dólares diarios, en promedio, dependiendo de la ubicación. ¿Qué tal?

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Alí Manrique

Autor: Alí Manrique

Ingeniero con especialización en Gerencia de Proyectos (PMI) y Mercado de Capitales. Apasionado de los temas de Gerencia y Finanzas Personales, empresario por vocación y escritor en ciernes

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