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To bank or not to bank

{ Posted on Nov 26 2009 by Alí Antonio Manrique }

Banco

Mi primera cuenta la tuve cuando apenas tenía nueve años de edad. Mi madre me llevó al banco y firmó la autorización que permitía a este abrirme una cuenta de ahorros. Desde ese momento son muchas las cuentas que he abierto y cerrado o abandonado a lo largo de mi vida. En pocas palabras puedo decir que toda la vida he estado bancarizado.

En líneas generales los servicios que los bancos me han prestado no difieren muchos entre si: el cobro normal de comisiones, los reclamos por pérdida de dinero en los cajeros automáticos y uno que otro cargo no justificado en mis tarjetas de crédito.

Salvo cosas muy puntuales, que ahora ni recuerdo, mi relación con los bancos de mi país y los de EEUU ha sido muy buena y sin dramas. Pero estando ahora en Argentina me he quedado prácticamente pasmado de cómo funciona la banca en aquel país.

Tener una cuenta prácticamente es pagarle a otro para que tenga tu dinero, en vez de ser al revés. Lo que es usual en otros lados, que te paguen a ti por ellos usar tu dinero acá es todo lo contrario.

Mis amigos me habían hablado de la poca confianza que el pueblo llano tiene en los bancos, especialmente después del corralito financiero que llevó a la ruina a miles de familias gracias al robo descarado de los bancos aquí, y son muchas, pero muchísimas las operaciones que se hacen en negro, es decir sin la intervención de los bancos.

Lo que parecían exageraciones increíbles, creo que son la pura verdad. Hoy cuando quiero abrir una cuenta por cuestiones de negocios me encuentro con una banca cartelizada, prácticamente todos actúan igual.

No hay instrumento financiero que no abras para poder hacer las operaciones normales de cualquier comerciante donde el banco no se quede con un pago mensual por “mantenimiento de cuenta” que puede pasar de los 100 a 150 dólares anuales.

Prácticamente ninguna cuenta de ahorros o caja de ahorros como llaman acá, con dinero a la vista, paga intereses. Las cuentas corrientes, las cuales en muchos países tienen un costo de mantenimiento casi que simbólico causado por la emisión de talonarios de cheques, estados de cuenta y referencias bancarias,  acá puede ser significativo.

Todo esto lo cuento de primera mano, pero si usted hace una investigación por Internet se encontrará de casos donde prácticamente le cuentan a uno una película de terror.

Lo que priva en todos es la indefensión del usuario y los abusos descarados de la banca. De hecho leí algo así como Argentina Paraíso Bancario donde se describe el proceder de la banca antes de que estallara la crisis de 2001.

Hoy finalizando 2009 y, ateniéndome a los relatos y experiencias de mis amigos de acá, la situación con la banca de acá sigue igual o hasta peor que antes del estallido de la crisis.

Incluso me he enterado de que hay empresas aquí que han acudido a otras formas de financiamiento fuera del sistema bancario para financiarse ¿…?

Como bien dice Kiyoaki en uno de sus libros: el mejor negocio es ser dueño de un banco. Te dan licencia para robar. Y ¿Qué puede hacer la gente para ir en contra del sistema? Se me ocurre que la experiencia de los españoles, mexicanos y venezolanos es invaluable.

Los primeros crearon asociaciones en defensa de los usuarios y mantienen a la banca de aquel país a raya, en México van por el mismo camino y en Venezuela lo reclamos en todas las instancias han creado leyes para poner coto a los abusos de los banqueros.

Mientras tanto, Uruguay esta a cruce de río desde aquí por lo que puede ser una opción para resolver mi bancarización en este país.

To bank or not to bank by
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Alí Manrique

Autor: Alí Manrique

Ingeniero con especialización en Gerencia de Proyectos (PMI) y Mercado de Capitales. Apasionado de los temas de Gerencia y Finanzas Personales, empresario por vocación y escritor en ciernes

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