? Seguir a @aliantonio Google+ Google + Crisis, Negocios y Dinero » Blog Archive

Cuevana: La innovación y la piratería van de la mano

{ Posted on Dec 08 2011 by Alí Antonio Manrique }

Según Steve Jobs, el gurú moderno de la innovación y los negocios, Pablo Picasso tenía un dicho: Los artistas buenos copian, los geniales roban.  Jobs no solo copió cosas sino que las robo, tal como un pirata y por cierto nunca lo negó, aunque una cosa muy distinta es “robar” una idea,  mejorarla y sacarle provecho y otra usufructuar la propiedad de los demás como si fuera nuestra. Todo esto y mucho más lo podemos leer en la biografía de Jobs escrita por Walter Isaacson, que por estos días estoy leyendo.

Esto viene a colación por dos cosas: actualmente se está dando en Estados Unidos un debate, relacionado con un proyecto de ley para penar con 5 años de cárcel el streaming online ilegal y se busca endurecer las leyes contra la piratería, pero por otra lado hay quienes dicen que este tipo de leyes restringirán la innovación por lo que se oponen fuertemente a este proyecto.

La otra cosa es que en Argentina se ha armado todo un revuelo porque un muchachito de apenas 22 años, creó un sitio para mirar películas y series vía online y gratis, que no solo es amigable, ordenado y con una alta usabilidad, sino que recibe millones de visitas mensuales.

Tanto como unas 500 mil visitas diarias y las empresas generadoras de contenido audiovisual para el cine y la televisión se han comenzado a preocupar con el asunto y amenazan no solo con cerrar el sitio, sino que el niño pague por la gracia.

Puede que usted sea un opositor furibundo de la piratería en todos los campos, pueda que por el contrario sea un creyente del libre acceso  a los bienes culturales, sea fanático de los códigos abiertos o quizás sea de los que está en el punto intermedio.

Sea cual sea su posición, la cuestión es que el mundo está avanzando y que muchas empresas y modelos de negocios no están preparados ni se han preocupado lo suficiente para adaptarse a lo que está pasando.

Tal es el caso del entretenimiento audiovisual. El primer gran cambio viene de la mano de la instantaneidad de las comunicaciones que ha formado un tipo de público que no quiere esperar para que su serie favorita llegue al cable dentro de seis meses, la película de la cual todos los medios occidentales comentan sea estrenada un año después, si hay suerte, o el libro que es sensación y éxito de ventas, sea traducido y esté al alcance de la mano dos años más tarde.

Las empresas que capitalizan la producción de bienes culturales o de entretenimiento, han dividido al mundo en mercados. A cada uno lo atienden en una supuesta lógica que la extinción de las barreras comunicacionales ha hecho añicos.

Recuerdo que cuándo compré mi primer DVD player, por allá en 1999, solo se podían mirar películas de las zona 1. Solo las que salían al mercado estadounidense, el resto del mundo estaba bloqueado, es decir que cualquier DVD producido fuera de esa zona -cine europeo y latinoamericano, por ejemplo- no podía ser visto en mi aparato.

Como resultado, salieron los DVD player multizona y tuve que hace un gasto más, para poder alcanzar otras cinematografías. Claro esto no es problema de unas empresas que tienen un perfil nuestro y piensan que debemos consumir solo lo que ellos quieren y cuando quieren.

Mientras esto me pasaba, se crearon los torrents, sitios donde se podía tener acceso al material de otras computadoras y compartir archivos de todo tipo, solo que este tipo solución era francamente fastidiosa y se dependía de los otros usuarios para conseguir algo que nos interesaba.

Pasé más de un mes para conseguir una versión de la película El amor en los tiempos del Cólera, película que tardó una eternidad en salir en América Latina y que pocas salas estrenaron por estos lados.

Ante esta situación la gente se puso creativa y surgieron las empresas de almacenamiento de gran volumen de datos y las descargas directas.

Hoy usted  puede conseguir por esa vía cualquier cosa que esté digitalizada.

Sin embargo este tipo de descargas demanda tiempo y un ancho de banda decente, por lo que salió otra solución para los impacientes, el streaming online, que permite que usted pueda ver en óptima calidad lo más nuevo que haya salido al mercado cinematográfico y que haya tenido cierta repercusión mediática.

Digo cierta repercusión porque los creadores de estos sitios son niños prodigios, que no solo les gusta el entretenimiento audiovisual sino que disfrutan, en una especie de travesura, de poder saltarse las reglas y darle acceso a todo el mundo a lo que a ellos les gusta.

Por esa razón es muy difícil que usted consiga cinematografía de arte o de los países alejados de la periferia de Hollywood.

Es así como estos niños han creado aplicaciones y programas que hacen quedar a Netflix, empresa estadounidense que comercializa películas y series a través del streaming online, como una empresa de pueblo delante de una transnacional.

Ese es el caso de Cuevana, no solo tiene mejor interfaz y está mejor hecha que Netflix o similares, sino que no duran una eternidad para colgar películas en versión original  y con subtítulos, mediante la modalidad de crowdsourcing  y gratis.

Entonces la pregunta que yo me hago y muchos en USA también:

¿Por qué las empresas no terminan de adaptar sus modelos de negocios a la realidad? ¿Por qué el usuario debe pagar más por algo que demostradamente se puede hacer más barato, más rápido y mejor? ¿Por qué la Industria de medios NO está valorando el poder de distribución (llegada) e intemporalidad de Internet?

Lo que han hecho es emprender una guerra absurda contra la piratería online en vez de aprovechar y canalizar estos recursos.

Mientras la Industria se niegue a abandonar los viejos soportes, en vez de aprovechar a Internet con un coste para el usuario muchísimo menor, y con ganancias para la industria mucho mayores la batalla la llevan perdida.

Steve Jobs, siempre de referente, ya lo hizo al arrodillar a toda la industria musical y crear la Apple Store donde se pueden descargar todas las canciones del mundo por menos de un dólar, la industria musical se tuvo que rendir a la evidencia y no ha quebrado, los usuarios pueden comprar la música de su preferencia a un precio menor  y todos han salido ganando.

De igual manera las empresa como Google, Apple y similares ya están hablando de competir con las cableras al crear servicios de streaming online.

El mundo está cambiando y rápido, puede que hoy estas empresas ganen las demandas y cierren los sitios,  pero por cada sitio que se cierre aparecerán decenas y mucho mejores.

Mientras tanto muchos niños prodigios en este momento, están ocupados pensando y desarrollando nuevas maneras de acceder y disponer de la información sin tantas complicaciones de manera más limpia, más ágil y mejor.

En la foto Tomás Escobar, uno de los creadores de Cuevana, tomada del sitio de la revista Brando.

Cuevana: La innovación y la piratería van de la mano by
© 2017 Todos los Derechos Reservados. Crisis, Negocios y Dinero

Alí Manrique

Autor: Alí Manrique

Ingeniero con especialización en Gerencia de Proyectos (PMI) y Mercado de Capitales. Apasionado de los temas de Gerencia y Finanzas Personales, empresario por vocación y escritor en ciernes

  1. 1 Trackback(s)

  2. Bitacoras.com

Permítanos saber lo que piensa, déjenos su comentario